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~Hi clods! Me satisface presentarles el OVA3 de este WW18: ¡¡El OVA de Kimmy!!
Mas si se impacientan por comenzar, necesitaré tocar dos mínimos puntos... eWe
En primera: Lamento la tardanza, así de breve, debiendo decirlo más por Gonnate.
Y de última: Si bien verán su origen, casi no leerán a Kym... Ignorar audiovisuales.
Aclarado aquello, espero leer sus apreciaciones sobre este pasado tan atípico. ^-^

Los namekuseijin –más o menos en palabras de Vegeta, durante su saga debut– son catalogados como seres extraordinarios por su propensión hacia la magia, a la vez que por su también propensión a notarse sobre las medidas ordinarias del scouter. Fuera del animanga se nos daría a conocer el que dividiesen su raza en los clanes: Dragón –de predispuestos a magos– y Guerrero –de predispuestos a luchadores–, como las únicas dos familias por regla en la biología de la especie..., no obstante..., no serían sino tres considerando al variopinto Clan Demonio del Piccolo anterior al que queremos, con especímenes de formas reptiloides que una u otra cosa podían llegar a tener de ciertos animales; nameks totalmente distantes del símil namek.

Probado entonces que la «regla» sobredicha es falsable, pueden preguntarse: «¿podría ser conocido un clan número cuatro?»; exploremos la menuda posibilidad...

Trama del OVA Editar

Megpoid Gumi (Sweet) - Sweet Float Flats HD sub español + MP3

Megpoid Gumi (Sweet) - Sweet Float Flats HD sub español + MP3


Año 461. Guardia del Rey Demonio Piccolo.

El rey engendraba su séquito. Cada hijo nacía retorcido de fuera hacia dentro, celebrando la masificación todavía en progreso de su repulsiva familia...

Entre dicha euforia, los demonios partieron a saquear tragos de cuantos poblados humanos tuvieron cerca para volver e intensificar la “alegría” que así los poseía, montando una jarana que tentó el gozo del padre, quien interrumpió su preocupante actividad para unírseles.

Rey Demonio Piccolo: (Primero limpiándose de la baba con el antebrazo izquierdo y luego alzando una gigante copa que los suyos recogieron pensando en él). ¡Escúchame, Clan Demonio!: «Hoy, tu fiesta es a nombre del mal; mañana, a nombre del mal la llevarás hasta donde haya un solo humano, un único y solitario humano... ¡¡pues está muy claro para ser este un plan negro, ninguna de las alimañas pasará desacompaña en el reinado de festejar que impondrás!!».

Y habiendo exclamado un, «salud por eso», se sumó al descontrol infernal gracias al cual se remecería la paz durante bastantes y bastantes horas. Cuando ya hubo tiempo de decir basta, los dejó con lo suyo y se dispuso a zanjar la reproducción, sin embargo, no obtenía los esbirros sanos e ideales que esperaba, por más esfuerzo que echase...

Esbirro x: (Tras presenciar con impacto a sus nuevos hermanos). ¿Q-Q-Qué hace... mal, p-padre...?

Rey Demonio Piccolo: (Rabiando con un lenguaje corporal que daba que pensar). H-Hijo mío... Ycht... ¡¿CREES QUE..., L-LO..., SÉ?!

Pero sí lo sabía... Venía tirando para ebrio y habría actuado sin razonar...

Como suele ocurrir combinado el alcohol y los embarazos, su nueva sangre nacía con trastornos varios, muchos desafortunados hasta muriendo de instante. Aun así, el aprecio hacia su clan resistió la merma, por lo cual no exterminaría a estos, sus errores, y mucho menos renegaría de ellos como tales, a diferencia de otros villanos que ni lo hubiesen meditado frente semejante hecho.

Debido a lo decidido, vive un personaje esencial para nuestra historia, un fenómeno a quien su progenitor llamaría «Maraca» tras notar un particular ruido que sus contrahechas costillas hacían al sacudirse, las cuales para rematarla le daban una figura corporal alusiva al instrumento.

Al duelo decisivo entre el rey y Mutaito...

El Clan Demonio tenía suficiente domino para salirse con la suya. En una época como el año 461 existían muy pocos hombres de artes marciales y gran fracción de los mismos se perdería luchando contra Piccolo Padre e hijos. Aquello llegó a tal punto que para consagrar el bien, debería perderse al guerrero más experimentado entre los habidos: Mutaito; seguido de empeñar hasta el último gramo de su espíritu en encerrar al malvado con la eficacia del Mafuba.

En cuanto al resto, algún día se olvidaría a cada partícipe del conflicto y no los recordaría ni el historiador más erudito..., mas, mientras eso ocurra..., unos tantos sobrevivientes no podrían llamarse participantes a rasgos mayores; estamos hablando de la generación del previo mencionado Maraca...

Maraca: (Inquieto entre gemidos). Mi padre..., mis hermanos..., mi lealtad..., ¡¡¡fallé en los tres!!! (Suenan sus sueltos huesos, con lo que parece ponerse peor). Qué cobarde tan penoso el que soy, uno “no bueno” para colmo... ¡¡¡Si de eso no tengo la culpa!!! ¡¿¿Cómo hubiera evitado fallar en nacer??!

El diablillo había reflexionado acerca de su notoria debilidad antes de ir a repartir los males en los que creía su parentela. Al igual que los otros nacidos bajo su situación, fue protegido desde un inicio, sin embargo, la sensación de incapacidad le ganó por mucho y..., con un terrible dolor..., se las arregló para fugar del montón junto a algunos que eran y pensaban lo que él. Cada cual sufrió llanto y vergüenza de sí tras enterarse de distintas formas lo que era o ya no era de la dinastía del mal, cuadro –sí, contradictorio en su esencia– que el no hace mucho nombrado Kamisama presenciaba como novela desde allí en lo alto de su atalaya...

Resultó interesante para este comparativamente menos añoso Guardián de la Tierra que aquellos personajes accediesen a mezclarse con los monstruos antropomorfos del Dragon World, resistiéndose a darles problemas a los humanos y sobrellevando estilos de vida demasiado contrastables con lo que podría esperarse de demonios como ellos...

Meses después. Un minuto en la Atalaya de Kamisama.

Momo: (Respetuoso, como siempre ha sido). Lleva un largo tiempos vigilando a esos esbirros frustrados, Kamisamas.

¿Saben qué tanto detestaría escribir «Popo» por cada que necesitase referirme al
dichoso asistente de Kami? Si reconocen que me presté el «Momo» directamente del
“doblaje más vital”, habrán entendido que se trata del mismo wn. No se diga más.

Kami: (Sonriendo). Necesito hacerlo, Momo. Le pregunto algo: «¿cree posible el rehacer vidas perdidas?».

Momo: (Esbozando un gesto de quizás incomodidad o sola impresión, a causa de prever que Kami quería algo con los ineptos herederos del mal). K-Kamisama... s. (Retoma la serenidad sin demora). Soy manos del benevolente Dios de la Tierras, debo pensar que sí.

Kami: (Ríe). Parece saber adonde voy. (Cambia su actuar para dar una breve y seria declaración). Presiento que los pobres que observo dependen de una esperanza de vida más limitada de lo que usted seguro imaginaba, acortándose incluso por episodios de depresión o estrés que los agobian. Es triste.

Momo: ¿Intervendrá en sus vidas, verdad?

Kami: No en la que transitan hoy, pero veo cómo. Todavía analizo sus y mis posibilidades, no me encuentro listo para explicaciones, aunque, voy a necesitar que reúna mis siete esferas del dragón. Le dictaré las ubicaciones desde aquí.

Momo: (Hace una reverencia). Que así sea.

Ese mismo día. X aldea al noroeste del Dragon World.

El individuo del tórax acústico se ganaba la vida en un almacén de artículos usados. Precisamente ayer, había sido despojado del reducido terreno donde tenía armado su negocio por trabajar en la clandestinidad..., que era hasta donde podía llegar...

Maraca: (Desparramado sobre el pavimento). Maracas, sí que quedé en el aire..., sin hogar o dinero humanos... Al menos podrían compadecerse de mi evidente condición, ¿y qué?, ni eso... (Respira hondo). ¿Que los humanos son buenos, e-eh?, ¡d-de seguro...! (Va entregándose a la rabia).

Diría para sí la divinidad de aquel mundo, vigilante a los eventos: «Solo has trepado una rama maltratada del árbol, cayéndote».

Maraca: D-De seguro siempre soy disc-criminado p-por ellos... (Diciendo así empieza a sacudirse tal cual muñeco. Tú te percatabas de su enfatizada cavidad dándole desentono a una bastante jocosa escena de rabieta, pero su cólera era tanta que él en persona no la llegaba a escuchar...).

Aldeano transeúnte x: (Mientras pasa de largo). Consigue trabajo, vago con el alma cojuda...

Eso último, lo que le faltaba, sacó todo el dolor que irónica pero ciertamente llevaban infringiéndole los humanos tanto a él como a sus hermanos, el disuelto Clan Demonio del cual no había vuelto a saber nada...

Maraca: (Se alza olvidando sus fragilidades durante esos segundos para tomar al insensato por el cuello en lo que el acto le resonaba las costillas). ¡¡Me arrebataron tu TRABAJO HUMANO!! ¡¡Con eso también tu fuente de DINERO HUMANO!! ¡¡¡Y resulta que TODO en tu MUNDO HUMANO se obtiene con MÁS DINERO HUMANO!!! ¡¡¡TENGO SUEÑOS HORRIBLES CON LA PALABRA «HUMANO»!!!

Aldeano transeúnte x: ¡¡S-U-É-L-T-A-M-E!! (Se zafa a costa propinarle un furibundo puntapié en el pecho).

Maraca: (...).

Maraca no tenía cómo saber qué le habían a ocasionado en ese instante... Digamos que cierta «maraca» no sonaba más...

Maraca: (Tambaleándose mermado de poder expresarse..., él y sus sonoras costillas). ¡¿¡¿On-mo... n-m-e a-ses-s... eto a m-i...?!?! ¡¿¡¿Gn-o... b-es... kc-e... gn-a-si... ug-n... pofr-e... fegn-o-nme-gno...?!?! (¡¿¡¿Cómo me haces esto a mí?!?! ¡¿¡¿No ves que nací un pobre fenómeno?!?!).

Aldeano transeúnte x: (Entiende la extraña lamentación, pero se le hace un acto de circo). ¡¡TIMOS!! (Abre una pausa para tomar aire). ¿«Pobre fenómeno»?, ¿debiera suponer que no naciste como debías, que de ahí tu... “físico aberrante”? (Extiende los brazos como para señalar su entrono). Mira a tu alrededor y párale a las estupideces..., tenemos monstruos de todas las formas, colores y sabores entre esta aldea a medio recuperarse, si son seres tan parecidos a ti..., ¡¿y tienes el descaro de excusarte lo holgazán con que seas un fugado de circo tras atacarme como animal de uno...?! T-Tú..., consigues rebajar mi nivel, estúpido. (Voltea la mirada y retoma su camino con amargura).

Maraca: (Agarrándose fuertemente la zona del daño, ya desplomado ahí mismo). Ahhgg...

Como le explicó Kamisama a su sirviente, la generación defectuosa del Clan Demonio dependía de un tiempo de vida estrecho, el cual apuntaba a estarse reduciendo más por las crisis psicológicas de sus miembros. El lío es que al tachado de falso, aquella agresión física le restaría vitalidad el quíntuple de pronto, por no tener cómo tratar una contusión que para su sensible cuerpo podía evolucionar en algo mortal...

Limitado de cualquier movimiento, el desafortunado pasó lo que restaba del año desplomado sobre la calle donde había sido lastimado. Nunca antes imaginó que esa característica que les había facilitado a los suyos el no ser reconocidos como hijos de Piccolo..., el poder confundirse entre los humanos del tipo criatura antropomorfa..., contribuiría a pesar de todo con su martirizante convivencia, pues disfrazaba sus enormes desventajas de caracteres particulares de monstruo que nadie tomaba como relevantes, y ello era en especial contraproducente ahora: las personas no entendían que necesitaba auxilio, viéndolo como un bestia carente de inteligencia a la cual se le había dado el aferrarse al suelo emitiendo ruidos molestos...

Pasado el tiempo, y sin necesitar alimento alguno como buen descendiente de namekiano, fue sintiendo cómo ingresaba a una etapa crítica...

Año 462. De nuevo en la Atalaya.

Momo: ¿Será el momentos?

Kami: (Asintiendo con la cabeza). Fue duro no intervenir en la vida de este, pero ya se está terminando, agoniza... Seré breve con lo que vamos a hacer...

En ese instante. X aldea una vez más.

Maraca: (Más mal jamás). Ahhggg... Ahhggg... Ggghh...

Aldeana recogedora x: (Limpiando por el área). Y siempre tús aquí. No me sorprende que la mayoría de gentes te crea un arbustos parlante o qué sé yos... (Deja escapar unas risas).

De repente, la figura de un robusto y bronceado genio levitando sobre su alfombra persa se hace presente...; este, como dato extra, pareció encantar a la aldeana porque compartían mucho en apariencia.

Aldeana recogedora x: (En plan de seductora). Ohh, genios papás..., deberías ajustarte esos bombachos con el cinturóns de orións..., pues ese traseros tuyo me hace ver constelaciones...

Momo: (Inexpresivo). Yos solo veo a Jynx.

Aldeana recogedora x: Uh. Llamaré a eso un cumplidos... Y jugando con la palabras..., ¿me cumplirías estos tres deseos que tengo por tis... o deseas algo tús...?

Momo: (Señalando a Maraca). Deseo llevármelo a éls... Con su permisos.

Lo sube al divino trasporte y se retira sin inmutarse...

Aldeana recogedora x: (Picona). ¡Uchh! ¿Esto fue necesar... (–calla brusca y confundida–) uoah? ¿C-Cómo desapareció e-el genios papás...? ¡¿Y cómo se me apareció en primer lugars...?!

Al encuentro en el templo...

Maraca entreabría los ojos sin entender qué ocurría, y sin saber tampoco de las esferas que ahí se hallaban, listas para un uso. Al guardián de estas, por otro lado, le preocupaba la reacción del hijo de su némesis en lo que Momo procedía a invocar al dragón...

Momo: ¡Sal Shenlongs, ven y cumple nuestro deseos!

Pese a su modismo deformando el rezo de invocación, obscurecen los cielos y el imponente emerge todo potente como siempre haría en oportunidades posteriores, disponiéndose a conceder.

Shenlong: (Retumbando el escenario con su inmensa voz). Han reunido las siete esferas con éxito, servidor de Dios y Dios, así que me corresponde concederles un deseo, solo uno. Elijan bien.

Momo: (Atento al estado del próximo a morir). Pronto Kamisamas, el enfermo Maracas no dará más, como dijo...

Kami: (Explicando a prontitud). Dragón, nuestro amigo se queda sin tiempo..., y no, no interferiremos con el orden de las cosas sanándolo; en vista de que esta vida no le trató justamente ni desde empezar, le haremos un bien mejor. He pensado cómo acabar con su tormento a cambio de que renunciase al Clan Demonio, trayendo a su elección la reencarnación aquí y ahora, para que, si se llevó lo peor del mundo mortal, no se lleve también lo peor del Más Allá: «Concédele a Maraca el poder de engendrar un sano ser puro, todo psicológica y físicamente opuesto en relación a los demonios creados por su padre, el Rey Demonio Piccolo». (Pareciera tomar una pausa). No le quedan fuerzas para completar el ciclo implicado en lograrlo, sin embargo, incluya a esta petición el que gane fuerzas por ello y para ello.

Shenlong: Es un deseo fácil de cumplir... (Se encienden sus gigantescos ojos).

Maraca: (Un resplandor de vida le rodea y estabiliza). S-Salud... (Habría quedado traumatizado, incapacitado de pronunciar más que eso por el momento..., y más aun tras ver al hombre verde que se le acercaba llevando un gigantesco aire al rey demonio consigo).

Kami: (Camina pensando). Mis esferas funcionan..., y cómo...

Momo: (Al lado de su señor, presentándolo). Ante ti Kamisamas, Dios de la Tierras de quien sabemos te han hablado.

Maraca: (Se limita a mirar entre asustado y enojado, como diciendo mediante gestos: «¡¡¡Si se trata de mi enemigo jurado!!! ¡¡¡¿¿¿Por qué está ayudándome???!!!»).

Kami: (Con ojos de comprensión). Llamarás de mí «enemigo» aunque apenas hoy me hayas visto. Se entiende. (Le extiende una mano, para ayudarle a levantarse). Tú no me muestras odio, sino un amor paradójico hacia ese ser paradójico que es tu padre. ¿Querer te hace sentir malo...?, ¿o en el interior has comprendido lo que significa sentir dolor, haciéndote hincapié por ti mismo en pensar que papá seguía una ideología horrible..., conflicto que te hace sentir mal? Creo que ambos apostamos por la segunda.

El necesitado se encontraba mentalmente débil y aceptó la derecha del guardián..., mas..., medio que reflexionó a mitad del acto soltándola errático. De pie, nota lo raro de tener su cuerpo igual de decadente que antes, pero sintiéndose normal milagrosamente; esto significaba que sus costillas no producirían su clásica disón, lo que llevó a esa mente inestable suya los conflictos por los que había pasado.

Maraca: (Efervescente, aunque entre pausas y mucho esfuerzo). S-Soy... hijo... del gran... PICCOLO, rey de todos esos demonios por los que tu amada Tierra se ha sentido pisoteada..., el más grande que la miserable h-ha visto n-nace-er... (Enrojecen sus ojos, para continuar pero llorando). E-E-E... El..., el de las c-cat-tástrofes m-más ama-argas de saborear..., e-el del c-co-orazón put-tre-e-efacto... más fácil d-d-de olisquear, el del n-n-nombre que n-o-no se pue-ede oír sin fl-fl-flaquea-r... (Inhala sollozante). Tengo que ser malvado... (Gritaría «¡¡¡¡POR ÉL!!!!», no obstante, no lograría pronunciarse más, ya no más... Solo calló como si hubiese perdido la voz).

Shenlong seguía ahí, esperando que Maraca hiciese lo pedido. En algún punto querría irse junto con su magia si no cooperaba...

Shenlong: (Interrumpiendo las reacciones). Te encuentras vivo por un motivo, Maraca, puedes agotar mi paciencia. En ti yace el don del Pokopen por el cual tienes aliento y debes aprovecharlo porque, de no darle uso, de no arrojar el benévolo huevo descrito por Kamisama en su deseo, habrá acabado de manera necia tu papel en sus dominios, sin retorno al rechazar reencarnar. Recuerda: «trayendo a su elección la reencarnación»... (Cita de la petición). Cuando las almas son sentenciadas al infierno, residen allí hasta arrepentirse, que es como se da el suceso de la reencarnación. En ese lugar se reúne el mayor sufrimiento del Otro Mundo, por lo que pensando en ti que has arrastrado el sufrimiento de este plano, tu dios está interviniendo para que no remates tu existencia sufriendo también el Más Allá... Tú situación aun así es similar, tanto allá como acá se te pediría una cosa: aceptar que el mal está mal.

Kami: (Preocupado). ¿C-Cómo dijo...? ¿Dijo acaso que Maraca no reencarnará por cómo se formuló el deseo? Eso es peor, es un error y es injusto.

Shenlong: Discúlpeme, Kamisama de la Tierra, pero con tanto poder me veo inclinado a abarcar así lo que se me pida... Y usted que me creó, debía preverlo.

Kami: (Pensando como hace unos momentos). No consideré que la eficiencia del dragón pueda tener esa limitación... (Respondiendo con la cabeza agachada). Sí, es mi error y lo siento... (Voltea a mirar a Maraca). Lo siento, Maraca.

Maraca: (Le mira mudo...).

Kami: Te comprendo más de lo que quieres creer..., sé de hecho que has evolucionado para bien y para mal... Antes te hubiese cuestionado: «¿puedes ser honesto diciendo que prefieres la muerte, cuando lo que te empujó a alejarte de los tuyos durante su auge fue evitar la misma?». Ahora en cambio, sí optarías por la muerte, sientes deseos de descansar en paz..., sin embargo, lo que te propongo sería más feliz...

Maraca es penetrado emocionalmente por las palabras de Kamisama, pero aceptar es tan difícil... ¿O qué harías tú en su posición?

Kami: Vamos, sabes que eres una víctima más... (Le extiende una mano por segunda ocasión, simbolismo del pacto).

Nuestro invitado pega un grito que jamás había soltado en otro escenario y enloquecido tanto literal como metafóricamente escupe en la palama de la gran autoridad.

Shenlong: (Molesto). Óyeme, no alargues esto tanto... Voy a querer irme y la magia se irá conmigo. Tú decides.

Kami: Puedes aceptar lo que te propongo, solo escucha esos sentimientos. Te dije que hay una profunda conciencia en tu interior que ha aprendido a cuestionar a tu padre, y si surgió, debes darle voz y voto ahora... o nunca...

Momo: (Dando el tiro de gracia). La consciencias es tu mejor juez, Maracas.

Bajo la mayor presión de toda su vida, golpea a forma de descarga el miembro salivado del enemigo de Daimaku y se aparta aparentemente sereno...

Momo: Lo intentamos...

Kami: Y lo logramos, puedo leerlo en su alma. (Se soba y limpia la diestra...). Algo tenía que hacer ante tal estrés.

Shenlong: Finalmente. (Inclinando su monumental cabeza con dirección a Maraca). Tu instinto será el que te acabe enseñando qué hacer. Sentirás cómo fraccionar tu esencia en el huevo y que este no se abrirá hasta que, con lo que quede de ti mismo, te suicides, porque dos no pueden habitar un mismo mundo... Solamente, hay algo que recién sabrás, y es que normalmente podrías darle forma al espécimen en el que debieras reencarnar, sin embargo, Kamisama ya fue muy preciso con eso, describiendo un grado de benevolencia que no te digo qué figura tomaría porque sino te me echas para atrás...

Maraca: (Detiene su paso súbitamente, como diciendo: «¿Es en serio?»).

Sin más qué estirar, la expulsión da marcha. Tal cual usuario del Pokopen, hincha de pecho a hocico hasta que su ansiado huevo gana visibilidad. La escena, diciendo las cosas de cara, tenía que ser vomitiva, concluyendo con la oval semilla de vida lanzada a unos metros de su productor.

Maraca: (Expresando desagrado y gratitud en un mismo rostro, por más contradictorio que deba parecer). ¿G-Gracias...? (Se hace estallar, dejando polvo y carboncillo en su lugar).

Disipada la vida anterior, una nueva comenzaba a brotar. Crujidos quebrantaban aquel germen, era el momento de la reencarnación. Sale a la vista de todos una mano name... ¡¡¿¿humana??!!

Shenlong: (Citando el deseo). «Todo psicológica y físicamente opuesto en relación a los demonios creados por su padre, el Rey Demonio Piccolo».

Momo: (Impresionado). ¿Es un humanos?

Shenlong: Por dentro es tan san@ como Kamisama: igual en sangre, nada de mutaciones. Sin embargo, qué forma más inversa a la demoníaca que la de los mismos humanos que aborrecía ese... ‘Clan Demonio’.

La extremidad emergente termina con el cascarón sobre todo el individuo, mostrándose libre. Había una razón más para impresionarse, ciertamente hasta yo lo estoy... –o eso digo para enfatizar..., je, je–.

Momo: (Con los ojos saltones en el nacimiento). ¿Tiene formas de niñitas...?

Shenlong: Este..., sí... (Avergonzado de su molesta debilidad). Como tratamos hace un tanto, estoy muy sujeto a obedecer sus peticiones, a obedecerlas casi al pie de la letra. Ustedes desearon un ser opuesto... «en relación a los...», y... y... ahí lo tienen pese a no poseer una sexualidad auténtica. E-En fin... Cumplido el deseo, me marcho...

El dragón resplandece hasta volverse un rayo, los orbes se elevan con él y todos se van juntos en una escena que debiera ser imponente..., “que debiera...”. No podías tomar en serio su desvanecimiento ni aunque que cronológicamente sea ese el primero.

Kami: (Mentalmente). Te retuerzas desde tu confinamiento o no, ha nacido un Clan Humano..., Piccolo.

En algún rincón de la realidad...

Rey Demonio Piccolo: (Fracasando en mantener el mudra del vacío, dada su rabia). El Gran Rey Demonio te maldice, granuja... Cómo bien sabes que podemos percibir por los sentidos del otro si se nos da el hacerlo... Errthh... Deshonraste al clan equivocado...

Y este fue el origen del «Clan Humano», que se presta para considerarse también el de este personaje demasiado semejante con el género humano para tratarse de un nameku, tan semejante que es bautizado con un nombre de la correspondiente especie por Kamisama: o sea «Kimmy», puesto que de acuerdo a su razonamiento podía ser interpretado como una trivialización de su teónimo «Kami». Esta elección tan singular sería tomada en relación a que preparaba cuidar de “elle” hasta cerciorarse de que no pudiese corromperl@ esa sociedad bajo la Torre de Karin conforme a él le sucedió antes de fisionarse, invitándol@ a convivir en amparo de Momo y su sagrada persona al tiempo que est@ exhibía una salud de mente muy acorde tanto con su edad humana aparente como con la psique que se le describió a Shenron.

Uff. Vaya que existe una larga historia por contar en continuación a la que está 
cerrándose acá. Tristemente, con todo lo que tuvo que aplazarse la realización de la 
presente, el tema clave ha debido ser el nacimiento del reiterado «Clan Humano»
con su primer miembro, Kimmy. Quizás pueda profundizarse más dentro de este universo
en alguna otra ocasión –o desde el artículo que dejará su estatus de abandono–...
Thx clods!~

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