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Hi clods! Me satisface presentarles el OVA3 de este WW18: ¡¡El OVA de Kimmy!!
Mas si se impacientan por comenzar, necesitaré tocar dos mínimos puntos... eWe
En primera. Lamento la tardanza, así de breve, debiendo decirlo más por Gonnate.
Y de última. Resulta que Kym tendrá una aparición re-vaga. Ignoren audiovisuales... 
Aclarado aquello, espero leer sus apreciaciones sobre este nada monótono origen. ^-^

Los namekuseijin –más o menos en palabras de Vegeta, durante su saga debut– son catalogados como seres enigmáticos por su propensión hacia la magia, a la vez que si de nivel de pelea respecta, notarse por encima de las medidas habituales del scouter. Fuera del animanga sería dado a conocer que estos individuos se dividían en los dos clanes: Dragón y Guerrero, según un conjunto de caracteres los cuales empezaban desde identificar si el miembro en cuestión era mago o peleador. No obstante, no serían sino tres, considerando al variopinto Clan Demonio del Piccolo anterior al que queremos, el cual englobó especímenes totalmente distantes del símil namek, de formas reptiloides que una u otra cosa podían tener de ciertos animales.

Ya probado que la regla es falsable, preguntémonos entonces: «¿y si pudiese emerger uno cuarto?»; exploremos la menuda posibilidad...

Trama del OVA

Megpoid Gumi (Sweet) - Sweet Float Flats HD sub español + MP305:07

Megpoid Gumi (Sweet) - Sweet Float Flats HD sub español + MP3


Año 461. Guardia del Rey Demonio Piccolo.

El rey engendraba su séquito. Cada hijo nacía retorcido de fuera hacia dentro, celebrando la masificación todavía en progreso de su repulsiva familia.

Entre dicha euforia, los demonios partieron a saquear tragos de cuantos poblados humanos tuvieron cerca para volver e intensificar la “alegría” que así los poseía, montando una jarana que tentó el gozo del padre, quien interrumpió su preocupante actividad para unírseles.

Rey Demonio Piccolo: (Primero limpiándose de la baba con el antebrazo y luego alzando una gigante copa que los suyos recogieron pensando en él). ¡Escúchame, Clan Demonio!: «Hoy, tu fiesta es a nombre del mal; mañana, a nombre del mal la llevarás hasta donde haya un solo humano, un único y solitario humano... ¡¡Pues está muy claro para ser este un plan negro, ninguna de las ratas pasará desacompaña en el reinado de festejar que impondrás!!».

Y habiendo exclamado un, «salud por eso», se sumó al descontrol infernal gracias al cual se remecería la paz durante bastantes y bastantes horas. Cuando ya hubo tiempo de decir basta, los dejó con lo suyo y se dispuso a zanjar la reproducción, sin embargo, no obtenía los esbirros sanos e ideales que esperaba, por más esfuerzo que echase...

Esbirro x: (Tras presenciar con impacto a sus recientes hermanos). ¿Q-Q-Qué está... mal, padre?

Rey Demonio Piccolo: (Rabiando con un lenguaje corporal que daba qué pensar). Y-Yo... ¡¡Quisiera responder eso pero... n-no lo sé...!!

Pero sí lo sabía, nomás estaba tirando para ebrio y habría actuado sin razonar...

Como suele ocurrir combinado el alcohol y los embarazos, su nueva sangre nacía con trastornos varios, muchos desafortunados hasta muriendo de instante. Aún así, el aprecio hacia su clan resistió la merma, por lo cual no exterminaría a estos sus errores y mucho menos renegaría de ellos como tales, a diferencia de otros villanos que ni lo hubiesen meditado frente semejante hecho.

Debido a lo decidido, vive un personaje esencial para nuestra historia, un fenómeno a quien su progenitor llamaría «Maraca» tras notar un particular ruido que sus contrahechas costillas hacían al sacudirse, las cuales para rematarla le daban una figura corporal alusiva al instrumento.

Al duelo decisivo entre el rey y Mutaito...

El Clan Demonio tenía suficiente domino para salirse con la suya. En una época como el año 461 existían muy pocos hombres de artes marciales y gran fracción de los mismos se perdería luchando contra Piccolo Padre e hijos. Aquello llegó a tal punto que para consagrar el bien, debería perderse al guerrero más experimentado entre los habidos: Mutaito; seguido de empeñar hasta el último gramo de su espíritu en encerrar al malvado con la eficacia del Mafuba.

En cuanto al resto, algún día se olvidaría a cada partícipe del conflicto y no los recordarían ni los historiadores más eruditos, mas, mientras eso ocurra, unos tantos sobrevivientes no podrían llamarse participantes a rasgos mayores; estamos hablando de la generación del previo mencionado Maraca.

Maraca: (Inquieto entre gemidos). Mi padre... Mis hermanos... Mi lealtad... ¡Fallé en los tres! (Suenan sus sueltos huesos, con lo que parece ponerse peor). Qué cobarde tan vergonzoso el que soy, uno “no bueno” para colmo... ¡¡También fallé en nacer!!

El diablillo había reflexionado acerca de su notoria debilidad antes de ir a repartir los males en los que creía su parentela. Al igual que los otros nacidos bajo su situación, fue protegido desde un inicio, sin embargo la sensación de incapacidad le ganó por mucho y, con un terrible dolor, se las arregló para fugar del montón junto a algunos que pensaban lo que él. Cada cual sufrió llanto y vergüenza de sí tras enterarse de distintas formas lo que era o ya no era de la dinastía del mal, un cuadro –sí, contradictorio en su esencia– que el no hace mucho nombrado Kamisama presenciaba como novela allí en lo alto de su atalaya. Resultó un hecho interesante para el joven dios de la Tierra que estos personajes accediesen a mezclarse con los monstruos antropomorfos del Dragon World, resistiéndose a darles problemas a los humanos y sobrellevando una vida demasiado contrastable con lo que podría esperarse de demonios como ellos.

Meses después. Un minuto en la Atalaya de Kamisama.

Momo: (Respetuoso, como siempre ha sido). Lleva un largo tiempos vigilando a esos esbirros frustrados, Kamisamas.

¿Saben qué tanto detestaría escribir «Popo» por cada que necesitase referirme al
dichoso asistente de Kami? Si conocen que me presté el «Momo» directamente del
“doblaje onda vital”, habrán entendido que se trata del mismo wn. No se diga más.

Kami: (Sonriendo). Necesito hacerlo, Momo. Le pregunto algo: «¿cree posible el rehacer vidas perdidas?».

Momo: (Esbozando un gesto de quizás incomodidad o sola impresión, a causa de prever que Kami quería algo con los ineptos herederos del mal). K-Kamisama... s. (Retoma la serenidad sin demora). Soy manos del benevolente dios de la Tierras, debo pensar que sí.

Kami: (Ríe). Parece saber a dónde voy. (Cambia su actuar para dar una breve y seria declaración). Presiento que los pobres que observo dependen de una esperanza de vida más limitada de lo que usted pensaría, varios incluso van acortándola por episodios de depresión o estrés que los agobian. Es triste.

Momo: ¿Interferirá en sus vidas, verdad?

Kami: Planifico cómo. Todavía analizo sus y mis posibilidades, no me encuentro listo para explicaciones, aunque, voy a necesitar que reúna mis siete esferas del dragón. Le dictaré las ubicaciones desde aquí.

Momo: (Hace una reverencia). Que así sea.

Ese mismo día. X aldea al noroeste del Dragon World.

El individuo del tórax acústico se ganaba la vida en una venta de artículos usados. Precisamente hoy, había sido despojado de aquel terreno donde tenía armado su negocio por trabajar en la clandestinidad...

Maraca: (Desparramado sobre el pavimento). Maracas, sí que quedé en el aire... sin hogar y sin ingresos... Al menos podrían compadecerse de mi evidente condición, y, ni eso... ¿Que los humanos son buenos? ¡De seguro!...

Diría para sí la divinidad de aquel mundo, vigilante a los eventos: «Solo has trepado una rama mala del árbol, cayéndote».

Maraca: D-De seguro siempre soy disc-criminado p-por ellos... (Siendo así empieza a sacudirse tal cual muñeco. Tú te percatabas de su enfatizada cavidad dándole desentono a una bastante jocosa escena de rabieta, pero su cólera era tanta que él en persona no la llegaba a escuchar...).

Aldeano transeúnte x: Consigue un trabajo, vago con síndrome de Peter Pan...

Maraca: (Se alza y lo toma por el cuello mientras el acto resonaba sus costillas). ¿¿¡¡Ves que me lo arrebataron!!?? ¿¿¡¡Ves que nací todo un pobre fenómeno!!??

Aldeano transeúnte x: ¡¡Suéltame!! (Pateándolo sin reparo). ¿«Pobre fenómeno»? ¡Timos! ¿Debiera suponer que no naciste como deberías, que tienes un físico aberrante por eso? Mira a tu alrededor y párale a las estupideces, tenemos monstruos de todas las formas, colores y sabores entre esta aldea a medio recuperarse, qué bonitos, si son seres tan parecidos a ti... ¿¡Y tienes el descaro de excusarte con que seas un fugado de circo, atacándome tras no comérmelo!?... Labora y sé honesto, tal vez así no tengas que toparte con rectores como yo, o tal vez así no te clausuren el local.

Maraca: (Agarrándose fuertemente la zona de la agresión, tendido). Ahhgg...

Como le explicó Kamisama a su sirviente, la generación defectuosa del Clan Demonio dependía de un tiempo de vida estrecho, el cual apuntaba a estarse reduciendo más para el caso de muchos miembros expuestos a crisis psicológicas. El lío es que al tachado de falso, aquel daño físico le restaría vitalidad el quíntuple de pronto, en especial por no tener cómo tratar una contusión que para su sensible cuerpo podía ser mortal.

Limitado de cualquier movimiento, el desafortunado pasó el resto del año desplomado sobre la calle donde había sido lastimado –sin implorar por comida al ser de un subtipo namekiano, aunque ni necesitándola el buen samaritano hubiese gustado de socorrerle– y eventualmente fue sintiendo que ingresaba a una etapa crítica.

Año 462. De nuevo en la Atalaya.

Momo: ¿Será el momentos?

Kami: (Asintiendo con la cabeza). Fue duro tener que esperar por esto, agoniza, así que seré breve con lo que vamos a hacer...

En ese instante. X aldea una vez más.

Maraca: (Peor que nunca). Ahhggg... Ahhggg... Ggghh...

Aldeana recogedora x: (Limpiando por el área). Y siempre tús aquí. No me sorprende que la mayoría de gentes te crea un arbustos parlante o qué sé yo... (Deja escapar unas risas).

De repente, la figura de un robusto y bronceado genio levitando sobre su alfombra persa se hace presente...

...este, como dato extra, pareció encantar a la aldeana porque compartían mucho en apariencia.

Aldeana recogedora x: (En plan de seductora). Ohh, genios papás... deberías ajustarte esos bombachos con el cinturóns de orións... pues ese traseros tuyo me hace ver constelaciones...

Momo: (Inexpresivo). Yos solo veo a Jynx.

Aldeana recogedora x: Uh... llamaré a eso un cumplidos... y jugando con la palabras... ¿me cumplirías estos tres deseos que tengo por tis... o deseas algo tús...?

Momo: (Señalando a Maraca). Deseo llevármelo a éls... Con su permisos.

Lo sube al divino trasporte y se retira sin inmutarse...

Aldeana recogedora x: (Picona). ¡Uchh! ¿Esto fue necesario?

Al encuentro en el templo...

Maraca entreabría los ojos, no podía entender qué ocurría. Las esferas se hallaban listas para un uso, aunque el invitado no sabía de ellas. Su guardián por otro lado, temía por la reacción del hijo de su némesis, al serlo en cuestión... Momo invoca al dragón.

Momo: ¡Sal Shenlongs, ven y cumple nuestro deseos! (Pese a su modismo deformando la frase de invocación, se oscurecen los cielos y logra hacer al poderoso emerger imponente como siempre haría después, disponiéndose a conceder un deseo).

Shenlong: (Retumbando el escenario con su inmensa voz). Han reunido las siete esferas con éxito, así que me corresponde concederles un deseo, solo uno. Elijan bien.

Momo: (Atento al estado del próximo a morir). Pronto Kamisamas, el enfermo Maracas no dará más, como dijo...

Kami: (Explicando a un ritmo rápido). Dragón, nuestro amigo se queda sin tiempo, podríamos curarlo pero deseamos algo mejor, pues esta vida no le trató justamente ni desde empezar. Hemos pensado cómo acabar con su tormento a cambio de que renunciase al Clan Demonio, trayendo a su elección la reencarnación: «Concédele a Maraca el poder de engendrar un ser puro, todo física y psicológicamente opuesto en relación a los demonios creados por su padre, el Rey Demonio Piccolo»... No le quedan fuerzas para completar el ciclo implicado en lograrlo, sin embargo, incluye a esta petición el que gane fuerzas exclusivas para ello.

Shenlong: Es un deseo fácil de cumplir... (Se encienden sus gigantescos ojos).

Maraca: (Un resplandor de vida aparece para estabilizarlo). M-Mi salud... (Habría quedado en shock). E-Eh, espera a-ahí... ¿Qué diji... (Refiriéndose al hombre verde, pero tragando lo que le restaba de la frase tras ver su parecido con el rey demonio).

Momo: (Presentando a su señor). Éls es Kamisamas, dios de la Tierras de quien sabemos te han hablado.

Maraca: (Se olvida de lo atónito que estaba y rabia insultado). ¡¡¡Si se trata de mi enemigo jurado!!! ¿¿¿¡¡¡Por qué está ayudándome!!!???

Kami: (Con ojos de comprensión). Llamas de mí «enemigo» y recién me has visto, aún así es muy comprensible. Tu alineación te jala a odiarme, no obstante, ¿te crees verdaderamente malo...?

Maraca: (Se levanta iracundo, ánimo que le inspira a proclamar con un léxico inusual viniendo de él y que así contrastaba con el disón que hacía esa maraca que le tocó por pecho). ¡¡¡Soy hijo del gran Piccolo, el rey de todos esos demonios por los que tu amada Tierra se ha sentido pisoteada, el más grande entre los que la miserable ha visto nacer, el de las catástrofes más amargas de saborear, el de la putrefacción espiritual más fácil de olfatear, el del nombre más difícil de oír sin flaquear!!!... ¡¡¡¡Tengo que ser malvado!!!!

Shenlong seguía ahí, esperando que Maraca hiciese lo pedido. En algún punto querría irse junto con su magia si no cooperaba...

Shenlong: (Interrumpiendo las reacciones). Te encuentras sano por un motivo, Maraca, puedes agotar mi paciencia. En ti yace el don del Pokopen por el cual tienes aliento para gritar y debes aprovecharlo. De no darle uso, de no arrojar el benévolo huevo descrito por Kamisama en su deseo, habrá acabado de manera necia tu papel en sus dominios... sin retorno al rechazar reencarnar.

Maraca: (Hace memoria sobre las principales oraciones del susodicho deseo, con resultados espantosos). N-No... Este demonio prefiere morir... A-Además igual iba a reencarnar algún día... (Con miedo de la bestia).

Shenlong: (Niega con la cabeza luego de citar el deseo). «Trayendo a su elección la reencarnación», no sería tu caso. El deseo ha sido tan exacto que si rechazas reencarnar, lo harás para tu propio destino... Claro que aun habría que ver si Enma Daiosama te juzga como bueno o malo, pues eres un caso muy complejo de discernir y solo los que van al infierno llegan a reencarnar si se arrepienten.

Kami: (Retomando lo suyo y conservando la mirada de antes). ¿De verdad, Maraca, me dirás que prefieres morir? Te he vigilado por completo, a ti y a tus hermanos, en realidad los he estudiado... conozco su forma de pensar como no sabes. Te confieso que, tuve miedo de tu reacción, pero no por desconocer cómo sería, sino por lo tanto que podría perjudicarte la terquedad que presentarías. Y por supuesto, escudas tu recelo con agresividad, o exagerando lo que esto bien te pudiese ofender, de modo que la duda es: «¿Puedes ser honesto diciendo que prefieres la muerte, cuando lo que te empujó a alejarte de los tuyos durante su auge fue evitar la misma?». Vamos, sé que eres una víctima más.

Maraca es penetrado por el cuestionamiento de Kamisama y por orgullo no respondería ante específicamente él. La lealtad hacia su padre medio que seguía ahí, pero, ¿qué hacer...?

Maraca: (Desenmascarado). ¿Y-Yo... una víctim-ma...? (Intenta tomar el control a gritos). ¡¡Cállate estúp... (Le interrumpe el dios de los deseos).

Shenlong: (Molesto). Óyeme, no alargues esto tanto... Voy a querer irme y la magia se irá conmigo. Tú decides.

Kami: (Estimulándolo a cambiar de visión). No eres muy diferente del niño humano. A su edad más temprana, cree la idea de que sus padres sean los más grandes y sabios, hasta que conoce otras personas y va perdiendo dicha noción. Mientras el madurar se consigue de la interacción con ideas externas, tu organismo no necesitado de crecer te impide hacerlo de mente, quedándote donde el pequeño que ve una figura idealizada de su papá, pese a la madurez nata de tu cuerpo. ¿Es tu padre el «más grande y sabio»?

Momo: (Dando el tiro de gracia). Horas de crecer, Maracas.

Maraca: (Reflexiona unos segundos tras ser expuesto a la presión suficiente, ofreciendo su mano para pactar cuando toma palabra... e inspirado casi como hace un tanto). ¿¡Quieres que acepte, Kamisama!?, demando una simple condición: «O te olvidas de mis hermanos, o te inventas otra zarpada manera de ayudarlos...». ¿E-Estamos de acuerdo...?

Kami: (Sereno). Pensé esta alternativa queriendo limpiarlos de la vertiente corrupta de mi opuesto, Piccolo, a quien admiras. Hoy por hoy te sientes ofendido, lo sé y lo siento, pero aparte de lo inevitable que era verte reaccionar así, pronto no te importará más y ni tendrás que cargar con él... (Extendiendo dramáticamente la mano). Dicen que dios es “educado”, que no se mete a dictarte el bien si no lo deseas ejercer. A eso quiero señalarte que soy, nuevo en el cargo. (Estrecha las manos con su visitante).

Shenlong y Momo: (A sus modos). Es un acuerdo/s.

Maraca: (Con lágrimas en los ojos). Etto... ¿Algo que no sepa que vaya a pasar?

Shenlong: (Acercando su monumental cabeza). Tu instinto será el que te acabe enseñando qué hacer. Sentirás cómo fraccionar tu esencia en el huevo y que este no se abrirá hasta que, con lo que quede de ti mismo, te suicides, porque dos no pueden habitar un mismo mundo. Solamente, hay algo que recién sabrás, y es que normalmente podrías darle forma al espécimen en el que debieras reencarnar, sin embargo, Kamisama ya fue muy preciso con eso, describiendo a un grado de benevolencia que no te digo qué figura tendría porque sino te me echas para atrás...

Maraca: (Temeroso). S-Siento que papá me jalará las patas por eso en lo que voy a convertirme...

Shenlong: (Exhalando humo). ¿¡Ya quieres alargarla...!?

Sin más qué estirar, la expulsión da marcha. El usuario del Pokopen hincha de pecho a hocico hasta que su ansiado huevo gana visibilidad. La escena, diciendo las cosas de cara, tenía que ser vomitiva, concluyendo con el cascarón oval lanzado a unos metros del padre.

Maraca: (Campaneando locamente sus huesos atrofiados). A-Adiós... Ahhggg... (Se hace estallar, dejando polvo y carboncillo en su lugar).

Disipada la vida anterior, una nueva comenzaba a brotar. Crujidos quebrantaban aquel germen, era el momento de la reencarnación. Sale a la vista de todos una mano name... ¿¿¡¡humana!!??

Shenlong: (Citando el deseo). «Todo física y psicológicamente opuesto en relación a los demonios creados por su padre».

Momo: (Impresionado). ¿Es un humanos?

Shenlong: Por dentro es tan san@ como Kamisama, igual en sangre, nada de mutaciones. Sin embargo, qué forma más inversa a la demoníaca que la de los mismos humanos que aborrecía ese dichoso... Clan Demonio.

La mano termina con el confinamiento, mostrándose el individuo. Había una razón más para impresionarse, ciertamente hasta yo lo estoy...

Momo: (Con saltones en el nacimiento). ¿Tiene formas de niñitas...?

Shenlong: (Nervioso). Digamos que estoy muy sujeto a obedecer sus peticiones, a obedecerlas al pie de la letra. Ustedes desearon un ser opuesto... «en relación a los...», y, ahí lo tienen pese a no poseer un sexo auténtico. E-En fin... Ya cumplido el d-deseo, m-me marcho...

El dragón resplandece hasta volverse un rayo, los orbes se elevan con él y todos se van juntos en una escena que debiera ser imponente... “que debiera”... Shenlong estaba más avergonzado que otra cosa, lo cual se notaba en su huida...

Kami: (Mentalmente). Te retuerzas desde tu confinamiento o no, ha nacido un Clan Humano... Piccolo.

En algún plano de la realidad...

Rey Demonio Piccolo: (Fracasando en mantener el mudra del vacío, dada su rabia). El Gran Rey Demonio te maldice, granuja... Cómo bien sabes que podemos percibir por los sentidos del otro si se nos da el hacerlo... Errthh... Deshonraste al clan equivocado...

Y aquello se presta para considerarse el origen de este personaje el cual, en vista de su vasta semejanza con el género humano, es bautizado con un nombre de la correspondiente especie por Kamisama: o sea «Kimmy», puesto que de acuerdo al razonamiento de la autoridad, podía ser interpretado como una trivialización de su teónimo «Kami». Esta elección tan singular sería tomada en relación a que preparaba cuidar de “elle” hasta cerciorarse de que no pudiese corromperl@ esa sociedad bajo la Torre de Karin conforme a él le sucedió antes de fisionarse, invitándol@ a convivir en amparo de Momo y su sagrada persona al tiempo que est@ exhibía una salud de mente muy acorde tanto con su chica estatura como con la psique que se le describió a Shenron.

Uh, vaya que existe una larga historia por contar en continuación a la que está
cerrándose con estas oraciones. Lastimosamente, con todo lo que tuvo que aplazarse la
realización de la presente, el tema clave ha tenido que fijarse como el nacimiento
del «Clan Humano» y eso solo. Quizás pueda profundizarse más dentro de este universo
en alguna otra ocasión –o desde el artículo que dejará su estatus de abandono–...

【Gumi】- Love Will Surely Soar MP³ + Lyrics03:48

【Gumi】- Love Will Surely Soar MP³ + Lyrics

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